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El blog de Bancomparador

LAS MEJORES HIPOTECAS DEL MOMENTO


Las entidades bancarias compiten por tener las mejores hipotecas del momento

24-1-2015

Con todas las reservas que la información merece, parece que, efectivamente se está produciendo la deseada reactivación del sector inmobiliario. Así lo reflejan las flamantes campañas de captación de clientes de los principales bancos españoles.

El pistoletazo de salida lo dio Bankinter hace un año cuando redujo su tipo de interés al 1,95% sobre el euribor para los préstamos hipotecarios. Un año más tarde la oferta ha sido mejorada por el BBVA que bajó su diferencial al 1,80%, a lo que Bankinter acaba de contestar volviendo a bajar sus tipos al 1,70%.

 

Estos gestos, que no hacen si no confirmar la tendencia alcista del mercado inmobiliario, han sido suscritos por casi todas las demás entidades bancarias más relevantes que se han sumado a lo que parece ser, ya, una imparable batalla por conseguir ofrecer las mejores hipotecas del momento.


El Santander se ha posicionado en esta misma línea, con el 1,69 %, a principios de este mes de enero. Oferta que ha sido superada por el 1,65% ofrecido por Catalunya Bank.

La reacción del BBVA no se ha hecho esperar, volviendo a bajar su diferencial, estableciéndolo ahora en el 1,6%. Con ello se acercan, pero no llegan a mejorar las ofertas lanzadas por Banco Popular y Deutsche Bank, ambas con un 1,59% sobre el euribor, o por ING Direct con un 1,49%, o Caja Sur, que va un paso más allá y se posiciona casi a la cabeza en la carrera por alcanzar el tipo de interés más bajo, con el 1,25%, posicionándose, aparentemente, como una de las mejores hipotecas del mercado.

Mención a parte es el 1% del que disfrutan ya los clientes “vip” de Kutxabank, a los que se les premia con la mayor rebaja en el tipo de interés aplicado a sus préstamos hipotecarios, siempre y cuando ganen más de 3000 euros al mes, espejismo apto sólo para los más privilegiados.

Otras entidades como Caixa Bank o Bankia se mantienen, por el momento, fuera de este inquietante combate, manteniendo el 2% sobre el euribor para sus préstamos hipotecarios.

Estas gangas económicas van dirigidas exclusivamente a hipotecas de nueva constitución, situación que debería sernos sospechosamente familiar, puesto que reflejan un escenario similar al que precedió a la crisis, en el que los bancos alentaban a la población a invertir casi la totalidad de su capital, de su esfuerzo, en contratos hipotecarios destinados a convertirles, en un futuro, al cabo de unos veinticinco años, en dichosos propietarios de una vivienda. Ésto, claro, si las cosas iban según el plan acordado, que consistía básicamente en que el comprador se comprometía a trabajar, cobrar y pagar religiosamente hasta saldar la deuda contraída con el banco.

Por su parte, el banco se comprometía a prestarle todo el dinero necesario para hacer efectiva la compra, y a cobrárselo mes a mes, año tras año, con sus respectivos intereses, independientemente de la eventual variación de la situación laboral de su cliente. Con total indiferencia hacia una eventual variación de la situación laboral de todo el país, los bancos adquirían el derecho de cobrar su deuda de un modo u otro.

 

Nosotros, confiados, aceptábamos, pues nadie que contratara una hipoteca quería otra cosa que no fuese trabajar, cobrar y pagar su casa poco a poco, o mucho a mucho. Como a nadie se le escapa ya, era un plan congruente a primera vista, siempre y cuando hubiese trabajo, y trabajo justamente remunerado, claro. Ese fue el primer naipe en caer; el trabajo. El resto ya sabemos como fue.

A día de hoy, muchos tenemos la sensación de estar viviendo un déjà vu… Con tanta oferta, no hay una sola entidad financiera que no anuncie a bombo y platillo que lo suyo es lo mejor; bueno, bonito y barato… Todas tienen la mejor hipoteca de la lonja...¡Recién pescada señora!

Esperemos que esta vez seamos mucho mas cautos y hayamos aprendido algo de la tremenda crisis que ha acabado con el bienestar de miles y miles de familias que ahora malviven en la pobreza, enterradas en vida bajo la losa de la hipoteca.


Los ciudadanos debemos aprender de una vez por todas que las cuestiones mas decisivas a la hora de contratar una u otra hipoteca no vamos a encontrarlas en las campañas publicitarias de los bancos, ni en sus eslóganes ni es sus modelos de contrato hipotecario estándar, si no en la escurridiza letra pequeña


Conviene destacar pues, que si bien es cierto que las rebajas ofrecidas por los bancos en cuanto a sus tipos de interés siendo verdaderamente atractivas, no son la perita en dulce que aparentan ser, ya que, a cambio, exigen firmar una serie de contratos vinculados que, dependiendo de cada entidad, pueden incluir una serie de condiciones muy concretas y la contratación obligatoria de hasta seis productos bancarios más con la entidad que vaya a concedernos la hipoteca a un bajo tipo de interés.

La condición más común siempre ha sido la de domiciliar la nómina en el banco en cuestión, pero debemos entender bien que con ello estamos aceptando cláusulas en las que se especifica que, en caso de que nuestros ingresos se vean mermados se nos subirá, en consecuencia, el tipo de interés.

Otra obligación contractual frecuente asociada a préstamos hipotecarios con muy bajo diferencial es la contratación de tarjeta de crédito o tarjeta de débito, o ambas, con lo que, además de tener que pagar sus correspondientes comisiones, se nos exigiría efectuar unos gastos mínimos al año con dichas tarjetas.

Además, en prácticamente todos los bancos se exige al cliente la contratación de un seguro de vida y de hogar.

Pero aquí no acaba la cosa, ya que, además de estos requisitos, también se suele incluir en el contrato hipotecario la obligación de pagar un seguro de desempleo. Y para rematar esta serie de condiciones leoninas, muchos son los bancos que, además de todo esto, requieren del cliente, como condición indispensable que éste se comprometa a depositar en la entidad una cantidad fija de dinero cada mes, de la que no podrá disponer hasta que se jubile. Ósea, que se exige contratar otro producto financiero más, en este caso, un plan de pensiones.

Como hemos dicho, la mayoría de los bancos que en estos días tratan de convencer a la gente de que cada uno de ellos tiene la mejor hipoteca del momento, a dicha oferta van asociadas una serie de condiciones que son las que verdaderamente van a definir el contrato que firmemos, y que deberemos escudriñar bien, empezando por la letra pequeña, preferiblemente recurriendo a un asesor financiero y a todas las ayudas que nos sean eficaces para diseccionar el contrato que marcará nuestro presente y nuestro futuro. Al fin y al cabo, se trata de un contrato de cuyo cumplimiento o no dependerá en gran medida nuestro bienestar y el de nuestras familias. Es muy importante reflexionar sobre lo que los bancos nos exigen y saber valorar fríamente si somos capaces o si realmente queremos adquirir ese compromiso financiero, con implicaciones jurídicas de primer nivel, de las que no es posible zafarse si las cosas no van como uno había imaginado…

Para cualquier consulta relacionada con los productos bancarios ofrecidos en la actualidad por todas las entidades bancarias no dudes en acudir a nuestra web, en la que ofrecemos asesoramiento gratuito y dónde podrás realizar simulaciones virtuales de las posibles contrataciones que estás sopesando llevar a cabo

www.bancomparador.com



ANA BÁRBARA GONZÁLEZ IGLESIAS




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